Un contrato predoctoral es un contrato laboral de duración determinada cuya finalidad es la formación investigadora de un estudiante de doctorado. En España, esta figura quedó definida en el artículo 21 de la Ley 14/2011 de la Ciencia, Tecnología e Innovación, estableciendo un modelo “0+4” (cero años de beca y hasta cuatro de contrato) para la etapa doctoral. Las características fundamentales de este contrato son: (i) objeto ligado a la realización de una tesis doctoral, (ii) dedicación a tiempo completo, (iii) duración máxima de 4 años (prorrogable anualmente), y (iv) retribución regulada con mínimos crecientes cada año. Por ejemplo, el Estatuto del Personal Investigador Predoctoral en Formación (EPIF) fijó retribuciones mínimas equivalentes al 56% del salario de referencia los dos primeros años, 60% el tercer año y 75% el cuarto año (en la práctica, unos 17.000 € brutos/año iniciales y cerca de 23.000 € brutos en el último año para convocatorias recientes de España). En caso de personas con discapacidad, la duración máxima puede extenderse a 6 años.
A diferencia de las antiguas becas de investigación, el contrato predoctoral implica una relación laboral con alta en la Seguridad Social, derecho a bajas por enfermedad/maternidad, cotización para jubilación, etc. También conlleva ciertas obligaciones: en España se permite la colaboración docente hasta un máximo de 180 horas en todo el periodo contractual, y se exige dedicación exclusiva a la actividad investigadora (no es compatible con otro empleo remunerado). Este modelo de contrato remunerado mejora las condiciones de quienes antes eran becarios sin cobertura social, alineándose con la Carta Europea del Investigador que recomienda contratar desde el inicio de la etapa doctoral.
Duración y condiciones generales
La duración típica de un contrato predoctoral suele ser de 3 a 4 años, dependiendo del país y la convocatoria. En España y muchos países europeos la duración máxima son 4 años, considerado el tiempo razonable para completar una tesis doctoral. Algunos contratos predoctorales incluyen la posibilidad de un año adicional postdoctoral si la tesis se defiende antes de terminar; por ejemplo, las ayudas FPI españolas permiten contratar por hasta 12 meses extra en un periodo de orientación posdoctoral dentro del límite de 48 meses totales. En Argentina, las becas doctorales de CONICET llegan hasta 60 meses (5 años), mientras que en países anglosajones es común que el doctorado se extienda a 4–5 años pero con modalidades distintas.
En cuanto a las condiciones económicas, los contratos predoctorales suelen ofrecer un salario modesto pero creciente a lo largo de la tesis, reconociendo el incremento de experiencia. En España, como vimos, el EPIF garantiza mínimos que rondan los 1.200 € brutos mensuales al inicio y hasta 1.600 € brutos mensuales el cuarto año. Muchas convocatorias de universidades españolas establecen cantidades similares (por ejemplo, 1.150 € los primeros años, 1.540 € el último). En otros países europeos, las remuneraciones varían: en Alemania, los doctorandos son contratados habitualmente a tiempo parcial (50%–65% de jornada) bajo convenio público (TV-L E13); esto resulta en unos 1.800 € netos mensuales para un 50% E13. En Francia, el contrat doctoral (obligatorio desde 2009 para doctorandos financiados) establece un sueldo mínimo (26.400 € brutos/año en 2025) para contratos de 3 años prorrogables a 4 en algunos casos. En el Reino Unido, la figura es distinta: los doctorandos son considerados estudiantes con becas (stipends) libres de impuestos; la agencia UKRI anunció un aumento del estipendio mínimo a £20.780 anuales (~24.000 €) a partir de octubre de 2025, acercándolo al salario mínimo vital. Sin embargo, estos stipends británicos no conllevan cotizaciones ni derechos laborales plenos, y de hecho hay un debate activo sobre si los PhD deberían ser empleados y no estudiantes.
Adicionalmente, los contratos predoctorales suelen incluir financiación para formación adicional y estancias. Muchas ayudas ofrecen fondos para movilidad internacional, por ejemplo en la Comunidad de Madrid se contemplan hasta 3.000 € para estancias en el extranjero durante los dos primeros años. Asimismo, algunos programas (p.ej. La Caixa INPhINIT o las Marie Curie) aportan complementos familiares si el investigador tiene hijos o cónyuge a cargo. Estas condiciones varían por convocatoria, pero en general el contrato predoctoral asegura una remuneración periódica, protección social básica y recursos para el desarrollo de la tesis en condiciones dignas.
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