Las ayudas FPU son convocadas anualmente por el Ministerio (actualmente adscrito al Ministerio de Ciencia e Innovación, a través de la Secretaría General de Universidades). Su objetivo es formar a nuevos doctores que puedan convertirse en profesores e investigadores universitarios, combinando la investigación de la tesis con cierta experiencia docente. De hecho, a partir del tercer año de contrato FPU se suele permitir (y fomentar) que el investigador predoctoral colabore en tareas docentes en su departamento, adquiriendo experiencia educativa además de investigadora.
Requisitos principales: Para solicitar una FPU es necesario contar con estudios de grado y máster finalizados (o estar en el último año de máster con perspectiva de matricularse en doctorado al año siguiente). En el momento de la solicitud, típicamente hay que estar matriculado o admitido en un programa de doctorado en una universidad española, o al menos cumplir los requisitos para ello en cuanto se formalice el contrato. No se puede poseer el título de Doctor (obviamente) ni haber disfrutado previamente de un contrato predoctoral equivalente por más de 12 meses. Además, las convocatorias FPU son muy competitivas a nivel nacional, por lo que un excelente expediente académico de grado y máster es fundamental – en años recientes se exige una nota media mínima en torno a 1,6 sobre 4 (escala estándar) para simplemente entrar en competición. La media del expediente, ajustada al baremo de cada área, constituye una parte importante de la evaluación de la solicitud.
Proceso de selección: La concesión de las FPU se realiza en concurrencia competitiva nacional. Cada año se ofertan un número determinado de plazas (por ejemplo, 900 contratos FPU en la convocatoria 2024, de las cuales una cuota – 45 en 2024 – se reserva a personas con discapacidad). Los candidatos presentan su solicitud a través de la sede electrónica del Ministerio, adjuntando documentación como el certificado académico, el currículum vitae, un proyecto de investigación doctoral y el CV del director de tesis propuesto, entre otros. Las solicitudes son evaluadas por comisiones especializadas; tradicionalmente, el proceso FPU consta de dos fases: en la primera se valoran méritos cuantitativos (expediente académico principalmente, ajustado por rama y universidad), y en la segunda fase se evalúan cualitativamente el proyecto de tesis, el CV del candidato, el CV del director y la trayectoria del grupo de investigación donde se integraría. En resumen, los criterios incluyen la excelencia académica del candidato, la calidad e interés científico del plan de investigación propuesto, el CV del director de tesis (publicaciones, proyectos, etc.) y la producción científica reciente del grupo/departamento de acogida. Cada área de conocimiento tiene un número de ayudas asignadas según disciplina, para asegurar cierta distribución equilibrada de plazas. Los listados de seleccionados (fase provisional y definitiva) se publican algunos meses después de cerrar la convocatoria, habitualmente en la web del Ministerio y en el BOE.
Duración y dedicación: El contrato FPU tiene una duración de hasta 4 años (48 meses). En caso de investigadores predoctorales con discapacidad ≥33%, la duración máxima es de 6 años. Si el doctorando defiende la tesis antes del cuarto año, las normas actuales permiten que disfrute del tiempo restante en un contrato posdoctoral de orientación postdoctoral (POP) en algunas convocatorias, aunque esto depende de la regulación vigente y se va ajustando con las nuevas normativas de ciencia. Durante los primeros 2 años, el contratado FPU tiene dedicación completa a la investigación y su formación; a partir de la segunda mitad del contrato se le puede adscribir como Personal Docente e Investigador (PDI) en formación, de modo que realice labores docentes supervisadas (generalmente unas 60–90 horas anuales de clase o prácticas), lo cual forma parte de su desarrollo como futuro profesor universitario. Esta componente es una de las señas de identidad del programa FPU frente a otras ayudas.
Dotación económica: Las ayudas FPU financian un contrato laboral a tiempo completo, con sueldos que suelen ajustarse al mínimo marcado por el Estatuto del Personal Investigador en Formación. En la convocatoria 2023, por ejemplo, las retribuciones mínimas anuales fueron de 19.026 euros el primer año y 23.772 euros los años 2, 3 y 4, más dos pagas extra al año. A partir de la convocatoria 2024 se unificó la cuantía en alrededor de 24.360 € brutos anuales para cada año, lo que supone unos 1.600–1.800 € brutos al mes (según el año y si prorrateamos pagas extras). Estas cantidades pueden actualizarse ligeramente cada año en función de presupuestos y convenios, pero garantizan un salario digno para el investigador en formación. Además del sueldo, la ayuda incluye la cotización a la Seguridad Social (contando para desempleo y pensiones) y desde 2022 se reconoce el derecho a indemnización por final de contrato al término de los 4 años. En concreto, la convocatoria FPU 2024 prevé una compensación de 3.203,48 € por la finalización satisfactoria del contrato, que sería equivalente a la indemnización de 12 días por año trabajado conforme a la legislación laboral (en caso de contratos de 48 meses). Para personas con contrato de 6 años (discapacidad), la indemnización es proporcionalmente mayor (hasta 4.805 €).
Ayudas complementarias: Un beneficio adicional de las FPU es que el Ministerio financia también estancias de investigación en el extranjero durante el doctorado. Cada contratado FPU puede solicitar ayudas complementarias para realizar una estancia breve en un centro de investigación internacional (o nacional, de forma excepcional) o un traslado temporal a otro centro, normalmente entre el segundo y el cuarto año de tesis. Estas estancias sirven para ampliar su formación, colaborar con otros grupos y especializarse, y están sufragadas aparte (cubriendo viajes, alojamiento, etc.). Periódicamente se publican convocatorias específicas de ayudas para estancias cortas (EEBB) y traslados temporales (TT) para los FPU, con sus propios plazos y requisitos, a las que los FPU pueden optar. Además, durante el contrato FPU se exonera al investigador del pago de las tasas de tutela académica de doctorado en muchas universidades (o existen ayudas para cubrirlas), facilitando así que dedique sus recursos a la investigación.
En resumen, las FPU ofrecen una oportunidad excepcional para quienes tengan un expediente brillante y vocación académica: aportan financiación, reconocimiento y una plataforma para desarrollar una carrera investigadora y docente en la universidad española. Año tras año son muy demandadas (con cientos de solicitantes por cada plaza disponible), pero también muy reconocidas: haber disfrutado de un contrato FPU es un mérito importante en el CV para futuros concursos de plazas académicas y evaluaciones de agencias como ANECA.
🤝 Abierto a colaboraciones profesionales, proyectos de investigación y consultas.
Si deseas más información o tienes una propuesta, puedes escribirme directamente a: contacto@empleables.com
📩 Para agilizar la comunicación, por favor indícanos tu nombre, correo electrónico y áreas de interés.